¿Qué es Entesa per Mallorca?
Entesa per Mallorca es una plataforma de candidaturas municipales que pretende coordinar fuerzas políticas locales alrededor de un proyecto común. La plataforma Entesa per Mallorca nace de la necesidad de crear una estructura que reúna a su alrededor partidos municipales y personas a título individual que compartan los principios del mallorquinismo progresista y del nacionalismo, y que, partiendo del trabajo en los municipios y los ayuntamientos como eje vertebrador, decidan entrar a formar parte de este proyecto común sin perder por ello su autonomía.
Entesa per Mallorca es una plataforma política que reúne personas con inquietudes y sensibilidades diversas que comparten un proyecto de progreso para su pueblo o ciudad. Una organización que, basándose en principios como la renovación de las personas y de las ideas, el respeto a la pluralidad y a la participación, aspira al gobierno para llevar a cabo un modelo municipal propio.
En definitiva, Entesa es una fuerza política que pretende que Mallorca avance y se modernice sin que eso signifique perder la identidad como pueblo, trabajando y gestionando desde las instituciones con un modelo basado en el crecimiento y competitividad económica, el bienestar social, la riqueza cultural y la gestión sostenible del medio ambiente.
DECÁLOGO DE ENTESA PER MALLORCA
El pensamiento político de Entesa engloba muchos de los aspectos que configuran una sociedad y un país modernos. Te presentamos un resumen de los más destacados.
El Nacionalismo: Nacionalismo es la voluntad de ser lo que somos. Y somos una lengua, una cultura, una historia, un derecho, unas instituciones y una filosofía social, es decir, una nación. Mallorca solo será un pueblo fuerte si conserva su manera de ser y su conciencia de país, y lo sabe proyectar hacia el futuro sin perder las raíces.
El progreso económico: Lo primero que necesita un país para avanzar es una ideología de progreso, no una ideología caduca en sus instrumentos intelectuales. Progreso del país quiere decir progreso en todo: crecimiento económico basado en criterios de sostenibilidad, inversión dentro y fuera del país, favorecer todo lo que significa innovación, a favor de una sociedad moderna y de vocación universal.
El bienestar social: El crecimiento y el progreso técnico no tendrían sentido, si no estuviesen al servicio de las personas. El objetivo del bienestar social se ha de basar en dos aspectos: en los servicios que hay que ofrecer al conjunto de la población (la sanidad, la cultura, la formación, el deporte, el ocio...) y en la atención que se ha de prestar a algunos sectores que tienen una especial necesidad de ser atendidos.
Turismo: El turismo es el motor de nuestra economía y abarca un espectro muy amplio de la sociedad mallorquina, ante el cual no nos podemos permitir el lujo de aparecer como enemigos, sino al contrario, han de ser nuestros aliados si es que realmente queremos sobrevivir como pueblo.
Educación, lengua y cultura: La lengua es el instrumento mediante el cual se transmiten los valores humanos, las tradiciones históricas y nuestra manera de ser. Al lado de la lengua hay aspectos como la cultura popular, que ha de ser un elemento de mallorquinismo. La enseñanza es un sector primordial sin el cual no es posible un futuro colectivo de progreso.
Demografia e immigración: Es un gran mérito del pueblo mallorquín que nuestra isla sea un país donde a la gente le gusta vivir. Es mallorquín todo aquel que vive y trabaja en Mallorca, y lo quiera ser. Es decir, la condición de mallorquín no viene dada por el pasado o por la sangre, sino por el presente y por el futuro, por la propia decisión y por el vivir en común.
Municipalismo y equilibrio territorial: El equilibrio territorial es para la nación tanto una medida de ética como de estética. Mallorca necesita la riqueza de sus pueblos para tener un país vivo. Se tienen que defender los pueblos, pero hace falta también sacar provecho de las ventajas de una gran capital como Palma.
Medio ambiente y sostenibilidad: Tenemos que impulsar una verdadera política de gestión sostenible del medio ambiente, así como otra forma de producir y de consumir, de vivir y de trabajar. Desde la administración y las instituciones tenemos que promover un nuevo modelo de vida basado en el consumo responsable, en la reducción de la producción de residuos y la utilización autolimitadora de los recursos naturales, especialmente del agua.
Sociedad civil y asociacionismo: Hace falta defender a capa y espada a la sociedad civil por su componente de esfuerzo personal: sociedad civil es iniciativa, prestación personal, exigencia y seriedad. Un país en el cual no hay generosidad, espíritu de servicio, disponibilidad y esfuerzo, está condenado. La sociedad civil ha sido y es una pieza clave de Mallorca por la falta de instrumentos políticos y institucionales que ha padecido la nación.
Juventud: Es el futuro del país y no sólo el agente que garantiza nuestra continuidad demográfica como pueblo, sino también el sector de la población que decidirá que tiene que ser nuestro pueblo en un futuro próximo. Hace falta una juventud formada y culta para que el pueblo mallorquín tenga un futuro de progreso y una proyección que hagan fuerte a nuestra nación.



